Juan López
Por JUAN LÓPEZ
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), mediante dos resoluciones de su Consejo de Seguridad, asumió el liderato de la comunidad internacional (OEA, UE, CARICOM, EE. UU., BID, BM, FMI, varias ONG, etc.) para gestionar soluciones a la grave crisis socioeconómica y política por la que atraviesa la República de Haití, luego del cruento magnicidio contra su presidente Jovenel Moïse, el 7 de julio de 2021.
La ONU aprobó, el 2 de octubre de 2023, la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad de Haití (MMASH), encabezada por “mil policías de la República de Kenia”. El primer grupo de 400 policías kenianos llegó a Haití el 25 de julio de 2024, resultando ¡un total fracaso!
Ante la frustración de la MMASH de Kenia, con la resolución del 30 de septiembre de 2025, la ONU intenta formar una “Fuerza de Represión de las Bandas (FRB-H)” con la exclusiva misión de enfrentar y desarmar las pandillas para imponer la pacificación en Haití, imprescindible para “retomar el sendero democrático”. Cinco meses después, todavía no se observa la más mínima señal de la real formación de la FRB-H. ¡La ONU amenazando con carabinas vacías! ¡Qué barbaridad!
Previamente, el CARICOM, coordinando con la ONU, el 12 de abril de 2024, gestionó un “consenso” entre las élites empresariales, intelectuales y organizaciones de la sociedad civil haitianas para constituir el Consejo Presidencial de Transición (CPT) con precisos mandatos de crear las condiciones sociales y políticas para realizar elecciones equitativas, participativas, democráticas y transparentes que permitieran elegir las autoridades haitianas (presidente y legisladores) a juramentarse el 7 de febrero de 2026. ¡Otro fracaso!
Ese plazo fatal se cumplirá el próximo sábado 7 de febrero. Sin embargo, en estos momentos, en Haití no existe la más mínima organización que visualice la realización de esas elecciones, ante lo cual exhortamos a reflexionar las respuestas para las siguientes preguntas:
¿Qué ha hecho el CPT para montar la organización del proceso electoral?
¿Se han creado condiciones mínimas para realizar un proceso electoral en Haití?
¿El CPT ha podido desarmar las bandas delincuenciales y pacificar a la sociedad haitiana?
¿La ONU ha implementado las acciones imprescindibles para el desarme, control y pacificación de Haití?
¿La MMASH que encabezan policías kenianos ha tenido algún impacto en la solución de la grave crisis haitiana?
¿Antes y después del presidente Trump, cuáles han sido las acciones de EE. UU. y la Unión Europea frente al agravamiento de la crisis haitiana?
¿Se vislumbran soluciones, a corto y mediano plazo, para el Estado fallido de Haití ante la actual y complicada crisis socioeconómica y política?
¿Existen posibilidades de juramentar algunas de las autoridades haitianas (presidente y legisladores) el próximo sábado 7 de febrero?
¿Qué pasará con el vacío de poder que surgirá al finalizar el mandato del CPT, este sábado 7 de febrero?
Las respuestas a esas 9 preguntas y todas las que puedan surgir alrededor de la incertidumbre y agravamiento de la crisis haitiana, sin titubear, se pueden responder con esta categórica respuesta:
El 7 de febrero de 2026 pone al desnudo las improvisaciones, la insensibilidad y ausencias de verdaderas acciones de la ONU, en representación de la “preocupada” comunidad internacional por la suerte del sufrido pueblo haitiano, lo cual nos autoriza a proclamar que, en Haití, la comunidad internacional, liderada por la ONU y todos sus organismos, están cosechando un rotundo y estrepitoso fracaso.
En informaciones de esta semana, la misma ONU, “tranquilamente”, ofrece estas desafortunadas informaciones:
1.- Las bandas delincuenciales armadas siguen controlando más del 80 % del territorio haitiano.
2.- Solo en el pasado año 2025, al menos 5,915 personas murieron y otras 2,708 resultaron heridas a causa de la violencia de las bandas haitianas.
3.- El CPT atraviesa por fuertes contradicciones. Enfrentamientos entre sus 9 miembros, con intentos para destituir al actual primer ministro de transición.
4.- El gobierno norteamericano acaba de suspender el visado a 3 de los miembros del CPT, acusados de vincularse con las bandas y narcotraficantes.
5.- La crisis económica y social haitiana se profundiza: creció el desempleo y Haití sigue siendo el país más empobrecido de todo el hemisferio occidental.
6.- Los servicios de salud, educación, agua, electricidad, combustible y transporte están en su peor etapa desde 2021.
7.- Las bandas de delincuentes armados mantienen en zozobra a la población mediante asesinatos masivos, secuestros, extorsiones, destrucciones, violaciones y narcotráfico.
8.- Los haitianos, enfrentando toda clase de peligros para sobrevivir, buscan cualquier forma para emigrar a los países de la región, en especial hacia República Dominicana.
Mientras tanto, este 7 de febrero, la comunidad internacional, liderada por la ONU y su Consejo de Seguridad, cosechará un rotundo fracaso en Haití. Lamentablemente, ¡esa es la verdad monda y lironda!
1.º de febrero de 2026.